El método
No hay una clase que se imparte igual para todos. Hay un plan por persona que se ejecuta dentro de un grupo pequeño, y alguien que se asegura de que se ejecuta bien.
Tu plan, no el plan de la sala
Antes de entrenar hablamos: qué molestias tienes, qué operaciones o lesiones arrastras, a qué te dedicas, cuánto te mueves y qué quieres poder hacer dentro de un año. Con eso se escribe tu programación.
Los ejercicios se eligen de un catálogo de más de 2.300, clasificados por patrón de movimiento, músculo implicado, material y plano de trabajo. Esa clasificación es la que permite sustituir un ejercicio por otro equivalente cuando algo te molesta, sin perder el objetivo de la sesión.
Grupos de máximo 6
Es el número que permite las dos cosas a la vez: que te corrijan y que no estés solo. En la misma hora puede haber alguien de 58 años trabajando su cadera y alguien de 30 buscando fuerza, cada uno con su hoja.
El material y las estaciones de la sala se organizan de antemano para que nadie espere su turno ni improvise.
Progresión medida
Cada sesión se registra: qué hiciste, con cuánto peso, cuántas repeticiones y cómo de duro te resultó. Esa última parte importa tanto como el peso, porque es lo que distingue un día de mucha carga de un día en el que dormiste tres horas.
Con ese historial se decide cuándo subir, cuándo mantener y cuándo bajar. Es aburrido y funciona, que es justo lo contrario de entrenar a base de intuición.
Todo en tu móvil
BRÍO tiene su propia aplicación, hecha a medida para el centro. Desde ella reservas tu plaza, cancelas si no puedes venir, ves tu entrenamiento y sigues tu evolución. Tus datos de salud están cifrados y solo los ve quien te entrena.
Lo que el método no es
BRÍO es un centro de ejercicio físico y readaptación, no un centro sanitario. No diagnosticamos, no tratamos lesiones y no hacemos fisioterapia. Cuando algo se sale de lo nuestro, te lo decimos y te recomendamos acudir a un profesional sanitario. Entrenar es compatible con estar en tratamiento, y nos coordinamos con lo que te hayan indicado.
¿Lo hablamos sin compromiso?
Cuéntanos qué te pasa y qué te gustaría volver a hacer. Te llamamos, te explicamos cómo trabajamos y decides tú.
